Los mandatarios reunidos en Posadas acordaron postergar hasta septiembre el tratamiento del proyecto que reduce subsidios al gas. A cambio, reclaman que el Gobierno avance con un esquema de ayuda para el consumo eléctrico en las provincias del Norte y también rechazaron acompañar la eliminación de las PASO.
Los gobernadores del Norte fijaron este miércoles una posición común frente al Gobierno nacional y condicionaron su apoyo a varias de las reformas que impulsa Javier Milei.
Durante una reunión realizada en Posadas, los mandatarios acordaron con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, postergar hasta septiembre el tratamiento en el Senado de la iniciativa que recorta el régimen de zonas frías.
El argumento que terminó imponiéndose fue que no resulta conveniente modificar ese beneficio en pleno invierno, cuando las bajas temperaturas mantienen elevados los consumos de gas.
Pero el reclamo de los gobernadores fue más allá del calendario legislativo.
La principal exigencia es que el Ejecutivo concrete primero un proyecto de “zonas cálidas”, destinado a subsidiar parte del consumo de energía eléctrica durante el verano en las provincias donde el uso intensivo de equipos de aire acondicionado dispara las facturas.
“No habrá apoyo para el proyecto de zonas frías hasta que no se concrete el de zonas cálidas”, resumió uno de los mandatarios.
Una promesa que todavía no llegó al Congreso
El esquema para las zonas cálidas había sido comprometido por el ministro de Economía, Luis Caputo, durante las negociaciones que permitieron al oficialismo obtener respaldo en Diputados para el proyecto vinculado con los subsidios energéticos.
Sin embargo, la iniciativa nunca fue enviada al Congreso.
Por eso, los gobernadores aprovecharon la presencia de Santilli para reclamar garantías antes de comprometer nuevos votos.
El jefe de Gabinete prometió avances en ese sentido, en momentos en que la Casa Rosada intenta recomponer el vínculo con las provincias luego de recientes derrotas legislativas.
También reapareció otro reclamo: la distribución de los recursos provenientes del Impuesto a los Combustibles, que las provincias cuestionan por considerar que deberían destinarse al mantenimiento y mejoramiento de rutas.
Tampoco quieren eliminar las PASO
La posición común alcanzó además la discusión electoral.
Los gobernadores adelantaron que no acompañarán la eliminación ni la suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Detrás del rechazo aparece una preocupación política concreta: sin internas, los mandatarios provinciales perderían capacidad para negociar lugares en las listas nacionales.
“No queremos eliminación de las PASO porque sin primarias las listas quedan en poder de los que encabezan y no podemos meter diputados nacionales”, explicó uno de los gobernadores.
La inquietud apunta a evitar que la confección de las candidaturas quede concentrada exclusivamente en las conducciones nacionales encabezadas por figuras como Javier Milei o Cristina Kirchner.
Una mesa amplia, con ausencias calculadas
Del encuentro participaron el gobernador anfitrión Hugo Passalacqua, junto con Juan Pablo Valdés, Leandro Zdero, Elías Suárez, Osvaldo Jaldo, Carlos Sadir, Gustavo Sáenz y Raúl Jalil.
Los gobernadores Ricardo Quintela y Gildo Insfrán no asistieron para evitar compartir una fotografía política con el representante del Gobierno nacional, aunque coincidieron con la posición general adoptada por sus pares.
La cumbre dejó así una señal clara hacia la Casa Rosada: los votos provinciales no estarán disponibles sin negociación previa.
El recorte de zonas frías quedó postergado hasta septiembre y su avance dependerá, en buena medida, de que el Gobierno concrete primero el régimen de zonas cálidas. A esa negociación se suman ahora los reclamos por fondos viales y una advertencia adicional: los gobernadores tampoco están dispuestos a resignar las PASO como herramienta para disputar espacios dentro de las listas nacionales.






