Las escuelas de la provincia de Buenos Aires y del distrito de Necochea registran alteraciones en su funcionamiento a raíz de un paro de 24 horas convocado por la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB). La medida de fuerza se adoptó tras el rechazo a la oferta salarial formulada por el gobierno de Axel Kicillof, que prevé una suba del 6 por ciento escalonada entre octubre y noviembre.

En Necochea, donde la organización tiene presencia a través de Educadores de Necochea Asociados (ENA), el impacto en el dictado de clases varía según la decisión de cada docente de sumarse o no a la convocatoria. Hasta el momento no se dio a conocer el porcentaje oficial de adhesión en el distrito, por lo que las consecuencias operativas difieren entre establecimientos.

La propuesta rechazada contempla un 3 por ciento de aumento en octubre y otro 3 por ciento en noviembre, tomando como base los salarios de septiembre, además de la reapertura de negociaciones en diciembre. El ofrecimiento oficial fue aceptado por los otros cuatro gremios del Frente de Unidad Docente Bonaerense (SUTEBA, UDOCBA, AMET y SADOP), lo que dejó expuestas las posturas encontradas dentro del sector gremial.

Desde la FEB, su presidenta, Liliana Olivera, remarcó que la suba salarial resulta insuficiente para iniciar la recuperación de los ingresos. La entidad, que aprobó un total de 48 horas de huelga y mantiene pendiente de fecha la segunda jornada, suma reclamos por las condiciones de trabajo, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), el presupuesto educativo y los recursos del Instituto de Previsión Social (IPS) y de IOMA.

El rechazo al acuerdo salarial también contó con medidas previas impulsadas por la Asociación de Maestros de la Provincia de Buenos Aires y la agrupación disidente SUTEBA Multicolor, que llevaron adelante paros y jornadas de protesta durante la semana.