Organizaciones sindicales de la provincia de Buenos Aires manifestaron su profunda preocupación por la situación económica que atraviesan los empleados públicos y el sector educativo. Según indicaron los representantes gremiales, los ingresos actuales no alcanzan para cubrir las necesidades básicas, lo que ha generado un escenario de vulnerabilidad para miles de familias.
Desde el sector educativo, los gremios alertaron al gobernador Axel Kicillof sobre la existencia de una creciente ola de renuncias. Los referentes del área señalaron que las condiciones actuales dificultan la continuidad en los cargos, debido a que los traslados y el sostenimiento del costo de vida superan la remuneración percibida. “Estamos frente a sueldos de hambre”, expresaron fuentes sindicales, enfatizando la urgencia de una recomposición salarial inmediata.
El reclamo no solo se centra en el monto de los haberes, sino también en el impacto de la inflación sobre los ítems de transporte y servicios. La presión sobre la administración provincial aumenta en un contexto de recorte de fondos nacionales, lo que complica la negociación de nuevas pautas paritarias para el cierre del año y el inicio del próximo ciclo lectivo.
Por su parte, los trabajadores estatales se sumaron al reclamo advirtiendo que la falta de respuestas concretas podría derivar en medidas de fuerza. La jerarquía informativa de los sindicatos establece como prioridad garantizar que ningún trabajador quede por debajo de la línea de pobreza, un objetivo que, aseguran, hoy se encuentra lejos de cumplirse en el territorio bonaerense.






