Los gremios que nuclean a los trabajadores estatales de la provincia de Buenos Aires han formalizado su reclamo ante el gobierno de Axel Kicillof para la reapertura inmediata de las paritarias. El pedido surge en un contexto de creciente descontento ante la falta de una propuesta salarial que permita compensar la pérdida del poder adquisitivo.

Desde los sectores sindicales señalaron que existe un clima de malestar entre los empleados públicos debido a la postergación de las negociaciones en un escenario económico crítico. En este sentido, la exigencia central de los trabajadores es que el incremento salarial sea de, al menos, dos dígitos, buscando evitar que los haberes queden por debajo de la suba general de precios.

“Hay mucho malestar”, dejaron trascender representantes de los trabajadores, marcando la urgencia de recibir una convocatoria formal por parte del Ministerio de Trabajo bonaerense. La presión escala a medida que avanzan los plazos y no se vislumbra un esquema de actualización automática o nuevos tramos de aumento que brinden previsibilidad a los salarios del sector.

El gobierno de Kicillof enfrenta el desafío de equilibrar las cuentas provinciales en medio de los recortes de fondos nacionales, mientras que los sindicatos advierten que la situación social de los trabajadores es delicada. La resolución de este conflicto dependerá de la oferta que la administración provincial ponga sobre la mesa en los próximos días para destrabar una negociación que se encuentra tensada por las expectativas gremiales.