Una familia tipo de cuatro integrantes necesitó ingresos por al menos $1.632.505 durante septiembre para superar la línea de pobreza, mientras que requirió $738.690 para no caer en la indigencia.
La Canasta Básica Total, utilizada para determinar la línea de pobreza, aumentó 1,7 por ciento durante el mes. La Canasta Básica Alimentaria, que establece el límite de indigencia, también avanzó 1,7 por ciento.
Los valores muestran además una diferencia significativa respecto de la inflación general. En los últimos doce meses, la canasta alimentaria aumentó 40 por ciento y la canasta total 38,7 por ciento, mientras que el Índice de Precios al Consumidor acumuló 33,4 por ciento.
En septiembre, la inflación fue del 1,9 por ciento, por encima del 1,7 por ciento registrado en agosto. Desde enero, los precios acumulan una suba del 23,6 por ciento.
Para una persona adulta, el ingreso necesario para superar la indigencia quedó en $239.058, mientras que para no ser considerada pobre necesitó $528.319.
En hogares de cinco integrantes, las cifras ascendieron a $776.939 para superar la indigencia y $1.717.036 para quedar por encima de la línea de pobreza.
El dato vuelve a mostrar que el costo de las necesidades básicas viene creciendo por encima del índice general de inflación, con especial impacto sobre los hogares de menores ingresos.






