El Ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, ha retomado las gestiones políticas para avanzar con la modificación de la Ley de Cabotaje. Esta iniciativa, que formaba parte del paquete de reformas económicas originales, busca flexibilizar la exclusividad que actualmente poseen los buques de bandera argentina para el transporte de carga y pasajeros dentro del territorio nacional.
El proyecto legislativo pretende autorizar a embarcaciones con banderas de otros países a operar en rutas locales bajo un régimen de reciprocidad o en casos donde la oferta nacional no sea suficiente. Federico Sturzenegger sostiene que esta apertura incrementará la competitividad del sector logístico, reduciendo costos operativos que actualmente impactan en la cadena de precios interna.
La propuesta ha generado diversos posicionamientos en el ámbito parlamentario y gremial. Mientras que sectores vinculados a la exportación ven con buenos ojos la baja de fletes, los sindicatos marítimos han manifestado su preocupación por el impacto en las fuentes laborales de los trabajadores locales. Según el ministro, “la desregulación es la herramienta fundamental para modernizar el comercio fluvial y marítimo en el país”.
En las últimas semanas, el funcionario ha intensificado las reuniones con legisladores de distintos bloques para asegurar el respaldo necesario. La intención del Ejecutivo es que el debate se instale nuevamente en la agenda pública antes del cierre del periodo de sesiones ordinarias, enfocándose en la eficiencia del transporte multimodal.






