La producción industrial en Argentina continúa mostrando signos de retracción severa al confirmarse una baja del 2,8% durante el mes de abril. Según los últimos relevamientos, esta caída representa el noveno retroceso mensual en el último periodo de diez meses, lo que evidencia una crisis estructural en el sector manufacturero.

El informe detalla que la mayoría de los rubros que integran el índice productivo operaron a la baja, afectados por la merma en el consumo interno y las dificultades en la cadena de suministros. “La industria profundiza su crisis”, señalan especialistas al analizar el impacto de la inflación y la devaluación en los costos operativos de las plantas fabriles.

En la comparación interanual, las cifras reflejan un escenario complejo para la generación de empleo y la inversión privada. Los sectores más afectados incluyen la metalmecánica y la producción textil, que han visto reducida su capacidad instalada a niveles críticos durante el primer cuatrimestre del año.

Ante este panorama, las cámaras empresariales han manifestado su preocupación por la falta de incentivos fiscales y el encarecimiento del crédito. Si bien algunos segmentos vinculados a la exportación de energía mostraron resiliencia, no lograron compensar el desplome generalizado del resto de las actividades industriales en el territorio nacional.