La Provincia transfirió $2,778 billones a los 135 municipios durante el primer semestre de 2026. Sin embargo, descontada la inflación, los recursos cayeron 2,48% frente al mismo período del año pasado y alcanzaron su menor nivel real de los últimos seis años.

Los municipios bonaerenses volvieron a perder capacidad financiera. Durante los primeros seis meses del año recibieron $2,778 billones en transferencias provinciales, pero el monto significó una pérdida real equivalente a unos $74.683 millones respecto de 2025.

El dato surge de un informe de la Consultora PPA y no contempla solamente la coparticipación. También incluye el Fondo Educativo, la descentralización tributaria, el FEFIM y otros recursos provinciales, por lo que refleja de manera más amplia el dinero que llega a las administraciones locales.

La comparación histórica profundiza la preocupación: las transferencias del primer semestre quedaron 13% por debajo del máximo alcanzado en 2022. Medidas en capacidad de compra de gasoil, la pérdida llega al 27,5% respecto de aquel momento.

El deterioro alcanza a buena parte del territorio provincial. 82 de los 135 municipios registraron su peor nivel real de transferencias desde 2021, mientras que solamente 24 consiguieron mejorar respecto del primer semestre del año pasado.

También retrocedieron grandes distritos: La Matanza cayó 3,6%, General Pueyrredon 3,7%, Pilar 2,4%, Quilmes 2% y La Plata 1,4%.

El escenario agrega presión sobre las cuentas municipales en momentos en que las comunas deben afrontar mayores costos para sostener servicios, salarios, combustible, mantenimiento e infraestructura.

Al mismo tiempo, la Provincia mantiene un fuerte conflicto financiero con Nación y reclama deudas superiores a los $15 billones por diferentes conceptos.

Los números muestran así un problema que se profundiza para los gobiernos locales: aunque reciben más pesos en términos nominales, esos recursos tienen cada vez menor capacidad de compra.